O al menos eso es lo que, probablemente, Larry Flynt y Joe Francis han estado a punto de decirle como argumento al gobierno estadounidense. Estos dos magnates de la pornografía han pedido que se eleve su industria a la categoría que se merece, al menos en cuanto a popularidad, volumen de negocio y número de usuarios. Similar a la industria automovilística. La idea, ojo, no me parece nada mal: si estamos en crisis y se dan ayudas, que sean para todos.

Y el título de esta entrada no es ninguna mentira. Porque, ¿qué sería de los niños sin el sexo?

(Noticia descubierta vía Ki)